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Por un trabajo decente en el sector de los cuidados: es hora de actuar

23 Enero 2019
«Los cuidados, tanto remunerados como sin remunerar, son fundamentales para la humanidad y nuestras sociedades». Desde la cuna a la tumba, como niños, adultos y ancianos, directa e indirectamente, los cuidados garantizan nuestro desarrollo personal y la reproducción de la vida social. Más de tres cuartas partes de los cuidadores/as son mujeres y niñas. Y la mayoría aportan un trabajo no remunerado a sus familias. Esto contribuye de forma significativa a reforzar la desigualdad de género.

Hoy en día hay 209 millones de cuidadores/as en el mundo. Se espera que esta cifra aumente hasta 475 millones de puestos en 2030, por cambios en la estructura familiar, el creciente coeficiente de dependencia de cuidados, así como cambios en las necesidades de cuidados. El envejecimiento de la población en todo el mundo, así como el aumento de mujeres que trabajan fuera del hogar, significan que son menos quienes prestan ese trabajo sin remunerar en casa.

Sin embargo, incluso este incremento probablemente no sea suficiente para cubrir la necesidad de cuidados sociales de calidad. En 2015, 2,1 mil millones de personas necesitaban cuidados en el mundo. En 2030, se espera que la cifra ascienda a 2,3 mil millones. Entre ellos habrá 2 mil millones de niños/as, 300 millones de ancianos/as y casi 190 millones de personas con alguna discapacidad.

Esto significa que mujeres como madres, hermanas, hijas y familiares seguirán soportando la mayor parte de los cuidados no remunerados en sus familias. Si se valorara la cantidad de tiempo de trabajo pasado en cuidados no remunerados en horas salariales, se alcanzarían los 11 billones de USD, es decir el 9 % del PIB mundial.

En este contexto, será imposible alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, la igualdad de género. La incapacidad de una significativa proporción de la población mundial para acceder a unos cuidados de calidad también socavará la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, buena salud y bienestar para todos.

¿Cómo podemos evitar esta crisis en ciernes? ¿Cómo podemos garantizar el acceso universal a unos cuidados sociales de calidad y asegurar que millones de mujeres y niñas que, en caso contrario, seguirán atrapadas en el ingrato círculo de los cuidados no remunerados en lugar de poder desarrollar todo su potencial en los distintos ámbitos de las actividades humanas?

Tenemos que actuar de forma colectiva.  El trabajo social y los cuidados se deben remunerar adecuadamente.  Las administraciones de todos los países —a nivel municipal, regional y nacional— deben reconocer y apreciar el valor apropiado de los cuidados. La cada vez mayor brecha salarial de género debe desaparecer y esto se debe hacer de forma urgente. Y las condiciones en las que se prestan los cuidados tienen que ser humanas y respetuosas de la dignidad de los cuidadores/as.

La organización sindical es esencial en nuestras iniciativas de acción colectiva. Las afiliadas de la ISP del sector de los cuidados contarán con nuestro apoyo para defender mejor a sus miembros y expandirse con el impulso de sus miembros que llevará a más cuidadores/as a integrarse en el movimiento sindical. Con un mayor poder sindical, estaremos en mejor posición para influir en la política en materia de cuidados y de empleos en este sector.

También se alentará a las afiliadas de los demás sectores a incluir temas como el cuidado infantil en sus procesos de negociación colectiva. Por ejemplo, los empleadores deberían facilitar servicios de guardería para las madres lactantes, pero en muchos lugares de trabajo no lo hacen. En tales casos, los sindicatos deberían añadir este importantísimo punto en sus convenios colectivos.

En octubre 8.000 mujeres de Glasgow nos recordaron que ahora toca actuar enérgicamente. Estas mujeres miembros de dos afiliadas de la ISP (UNISON y GMB) en Escocia organizaron una huelga de 48 horas por la discriminación salarial de las mujeres por motivos de género en los servicios públicos. Entre ellas había cuidadoras, personal escolar, limpiadoras y personal de restauración. Y hablaron con una sola voz, después de una batalla jurídica de 12 años y la reiterada negativa del ayuntamiento de Glasgow para actuar contra la discriminación salarial de las mujeres por motivos de género.

No se puede insistir lo suficiente en que se requiere una acción coordinada para ganar la lucha por un trabajo decente en el sector de los cuidados y la igualdad de género. Por lo tanto, la ISP y sus afiliadas se unieron a sus hermanas y hermanos de otros sindicatos de todo el mundo en un «Encuentro de estrategia sindical mundial sobre la economía de los cuidados» los días 22 y 23 de octubre en Nyon, Suiza.

El encuentro, que tuvo lugar justo cuando nuestras hermanas de Glasgow empezaban su huelga, fue organizado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) y cinco Federaciones Sindicales Internacionales: la Internacional de Servicios Públicos (ISP), la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agricultura, Hostelería, Restaurantes, Catering, Tabaco y Afines - (UITA), la Internacional de la Educación (IE), la Federación Internacional de Trabajadores del Hogar (FITH) y UNI Global Union, con la participación de Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (WIEGO).

El encuentro facilitó el intercambio de conocimiento y experiencias entre los sindicatos internacionales y sus afiliadas sobre los retos y las oportunidades de organización en el sector de los cuidados. También se pidió a los responsables políticos que consideraran los cuidados como un bien común en el que hay que invertir para garantizar empleos de calidad como la base de una prestación de cuidados sociales de calidad.

Trabajando en solidaridad con otros sindicatos y movimientos de la sociedad civil, la ISP y sus afiliadas emprenderán intensas campañas por la mejora de los salarios y las condiciones laborales de los cuidadores y cuidadoras, y la prestación de cuidados infantiles como elementos clave de nuestro compromiso para lograr la igualdad de género en 2030.

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