El premio de la ONU al Servicio Público concedido a ‘Aguas de París’ corrobora los beneficios de la remunicipalización

04 Julio 2017
Hace siete años el Ayuntamiento de París recuperó la gestión pública del suministro del agua. Hoy ha recibido uno de los mayores galardones internacionales al servicio público, en una ceremonia especial de la ONU celebrada en La Haya.

El premio está respaldado por numerosos estudios de peso que confirman los fracasos de la privatización y los beneficios del suministro público. 

Horas antes de la ceremonia, el Transnational Institute, la ISP y una amplia coalición de aliadas presentaron una exhaustiva publicación —La recuperación de los servicios públicos, que incluye la remunicipalización de Eau de Paris como uno de los casos prácticos que mejor muestran cómo pueden las comunidades locales luchar por recuperar los bienes públicos. 

La publicación explica:

“En los últimos años se han producido al menos 835 casos de remunicipalización de los servicios públicos en todo el mundo, que afectan a más de 1600 ciudades en 45 países. Estas iniciativas de remunicipalización obedecen a muchos y diversos motivos: el objetivo de acabar con las prácticas abusivas o el incumplimiento de las normas laborales por parte del sector privado, el deseo de reconquistar el control de la economía y los recursos locales, el afán de ofrecer a las personas unos servicios asequibles, o la intención de poner en práctica unas estrategias ambiciosas a favor del medioambiente o de la transición energética”.

La decisión y el proceso de establecimiento de un operador unificado para gestionar el suministro público de agua a tres millones de usuarios en París fue deliberada, participativa y transparente. Obedeció a motivos de carácter pragmático y político, en el sentido de que el operador público necesitaba controlar todo el ciclo del agua para garantizar un mejor servicio y responder al compromiso político de respetar el derecho humano al agua para todos los parisinos y las parisinas.

Célia Blauel, presidenta de Eau de Paris y vicealcaldesa de París, afirmó:

Recuperar el control público del suministro de los servicios públicos locales es una cuestión democrática de envergadura, sobre todo en el caso de servicios tan esenciales como la electricidad o el agua. Conlleva una mayor transparencia y una mejor supervisión ciudadana. En el contexto del cambio climático, puede contribuir a encaminar nuestras ciudades hacia la eficiencia energética, el desarrollo de las energías renovables, la conservación de nuestros recursos naturales y el derecho al agua”.

El proceso decisorio consistió en numerosas consultas públicas, validadas por dos elecciones del gobierno municipal de París. No es frecuente encontrar estos elementos de visión, consulta y validación antes de la adopción de esta importante decisión. La ausencia de estos elementos democráticos suele abocar en propuestas insostenibles y debilitar a las instituciones democráticas que la implementan.

El mérito del proceso de París continuó una vez en marcha la remunicipalización. La nueva estructura –Eau de Paris–  cuenta con una junta directiva compuesta por las diversas partes integrantes, lo cual permite contar de forma sistemática con distintas perspectivas a la hora de sustentar las decisiones. La incorporación de los distintos componentes que integran el suministro del agua permite una diversidad de soluciones técnicas y financieras que no eran posibles con las estructuras precedentes. Hay que destacar los programas dirigidos a la población más pobre y desaventajada de la ciudad, así como la atención prestada a los distintos segmentos de la producción para proteger el medio ambiente.

El galardón y la nueva publicación sirven como respaldo y como una prueba más que evidencia el fracaso de la privatización y los beneficios del suministro público

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