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La ISP denuncia la decisión la Administración Trump de los Estados Unidos de retirarse del Pacto Mundial sobre Migración de la ONU

08 Diciembre 2017
Mientras los delegados y delegadas representantes de los Estados miembros de las Naciones Unidas, de organizaciones internacionales, organizaciones de la sociedad civil y diversas partes interesadas se congregan en Puerto Vallarta (México) para la reunión de evaluación que preparará la negociaciones del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Legal de la ONU, en 2018, la Administración Trump anuncia que los Estados Unidos se retiran del proceso.

Según Niki Haley, Embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas: “Si bien Estados Unidos se enorgullece de su liderazgo en materia de migración y refugiados, el enfoque global no es compatible con la soberanía de la nación”. Afirmó que Trump adoptó la decisión y puso de relieve que serán los americanos quienes determinarán sus propias políticas en materia migratoria. “Nuestras decisiones sobre políticas de inmigración deben siempre adoptarlas los americanos y sólo los americanos. Nosotros decidimos cuál es la mejor forma de controlar nuestras fronteras y quién estará autorizado a entrar en nuestro país”, afirmó.

La Internacional de Servicios Públicos (ISP) y sus afiliadas estadounidenses denuncian esta decisión vergonzosa y cruel.

En 2016, como respuesta a la crisis humanitaria derivada de los conflictos y de la inestabilidad en África y la guerra en Siria, las Naciones Unidas convocó una Cumbre de Alto Nivel para analizar los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes. De la cumbre emergió la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, por la que los Estados miembros de la ONU se comprometieron a adoptar un Pacto Global sobre Migración y un Pacto Global sobre Refugiados en 2018.

“Los pactos representan el compromiso mundial de aliviar el sufrimiento humano y de salvar vidas de migrantes y refugiados que toman rutas peligrosas para buscar la protección y encontrar trabajo”, afirma Rosa Pavanelli, Secretaria General de la Internacional de Servicios Públicos. “Lo que tenemos en estos momentos son 65,6 millones de personas desplazadas forzosamente, debido a conflictos, violencia y violaciones de los derechos humanos. El número no deja de crecer. Más de la mitad de los desplazados son niños y, alrededor de la mitad, mujeres”, afirma Pavanelli.

“Se trata de los derechos humanos fundamentales y de la obligación de los Estados miembros de la ONU de respetarlos. Si bien los Estados son soberanos dentro de sus fronteras, también tienen el derecho soberano a respetar, proteger y hacer cumplir los derechos humanos. No podemos permitir que un país poderoso y rico como los Estados Unidos dé la espalda a los derechos humanos y a sus obligaciones humanitarias. Es completamente vergonzoso”, dijo Pavanelli.

En una declaración, el Presidente de la Asamblea General de la ONU, Miroslav Lajčák, lamentó la decisión estadounidense y recordó que ninguna nación puede gestionar la migración internacional por sí sola.

Randi Weingarten, Presidente de la federación de docentes estadounidense afiliada a la ISP, American Federation of Teachers’ (AFT) afirma: “La retirada de los Estados Unidos de las negociaciones para un Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre migración —un foro diseñado para aunar al mundo en pro de la protección de los derechos de los refugiados y migrantes— es cruel y contraproducente. La decisión de la Administración Trump de abandonar a quienes buscan una vida mejor, para marcar un puñado de puntos políticos, no hace justicia a América ni a nuestro legado como nación de inmigrantes. Además, es contraproducente ya que los problemas de los refugiados y migración seguirán siendo abordados internacionalmente, pero sin la ingenuidad o el liderazgo de América a la hora de intercambiar ideas y de establecer respuestas racionales y coordinadas. Debemos invertir nuestro tiempo y esfuerzo en soluciones colectivas, no dar la espalda a nuestros amigos y aliados al primer indicio de estrés”.

“Las negociaciones del pacto para la migración deberían seguir avanzando, con o sin la participación de los Estados Unidos. La AFT continuará instando a nuestro Gobierno a adoptar un enfoque más responsable hacia nuestro futuro compartido” añade Weingarten.

Mary Kay Henry, Presidenta de otra de las afiliadas a la ISP, el sindicato de empleados de servicios públicos, Service Employees International Union’s (SEIU), afirma: “Esta decisión es otro acto cruel e insensible de la Administración Trump, que perjudica nuestro compromiso histórico con los derechos humanos y devalúa a los inmigrantes y sus familias, socavando el sueño americano”.

La ISP, junto con las Federaciones Sindicales Internacionales, participa en los procesos que rodean los Pactos Mundiales. Entre febrero y julio de 2018, los Estados negociarán el próximo Pacto Mundial sobre Migración en la sede neoyorquina de la ONU.

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