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La atención médica en Sudáfrica - #NoToXenophobia

22 Enero 2019
En una reunión del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Salud y Afines (NEHAWU, por sus siglas en inglés) celebrada en noviembre, el Ministro de Salud de Sudáfrica, Aaron Motsoaledi, afirmó que el sistema de salud del país se encuentra sobrecargado por los extranjeros. Este es un juego peligroso de la carta xenófoba que pretende desviar la atención de los principales desafíos a los que se enfrenta la prestación de asistencia de salud pública: una financiación inadecuada; una gobernanza deficiente y una severa desigualdad social que refuerza la injusticia en materia de salud.

La Internacional de Servicios Públicos defiende el acceso a servicios de salud de calidad como un derecho humano fundamental. Los derechos humanos no pueden reducirse al estatus de ciudadanía de las personas. A lo largo de los años, Sudáfrica ha sido un portavoz líder en África y en todo el mundo a la hora de reivindicar la "Salud para todos". La declaración del señor Motsoaledi constituye, por lo tanto, un paso atrás, que debe ser desaprobado.

Como indicó Shenilla Mohamed, directora ejecutiva de Amnistía Internacional en Sudáfrica, Mostoaledi intenta convertir a los inmigrantes en chivo expiatorio en lugar de tomar medidas urgentes para mejorar el acceso a una atención médica de calidad y asequible para todas las personas en Sudáfrica. Además, representa una muestra de menosprecio hacia varios convenios internacionales que ha firmado el gobierno de Sudáfrica, tales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los derechos del niño.

El protector público adjunto de Sudáfrica, Kelvin Malunga, puntualizó acertadamente que el ministro de Salud realizó "una declaración desesperada que no aborda los problemas sistémicos" a los que se enfrenta la salud pública.

Resulta especialmente preocupante que el ministro de Salud haya pronunciado esta declaración en un momento en que el gobierno sudafricano tiene previsto diseñar un plan de Seguro Nacional de Salud (NHI). El proyecto de ley del Seguro Nacional de Salud publicado limita los derechos de los refugiados y los solicitantes de asilo a: servicios de atención médica de emergencia; servicios de notificación obligatoria de salud pública; y servicios pediátricos y maternos a nivel de atención médica primaria. Conforme al proyecto de ley, los migrantes indocumentados quedan excluidos de cualquier forma de atención, lo cual refleja la mentalidad expresada por el ministro Motsoaledi.

La ISP presentó un memorando con respecto a este y a otros aspectos importantes planteados en el Proyecto de Ley de NHI. Un indicador clave del cumplimiento del derecho a la salud es la universalidad del acceso a los servicios médicos. Esto requiere que se consolide la prestación a la salud  pública y se elimine la discriminación contra los migrantes, muchos de los cuales contribuyen considerablemente al crecimiento y al desarrollo de la economía sudafricana.

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