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La ISP se dirige a la Comisión para los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo en la CIT

06 Junio 2017
Junéia Batista, PSI WOC Chair
La Conferencia Internacional del Trabajo ha despegado con la ISP y sus afiliadas participando activamente, incluso en la Comisión para los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, donde Juneia Batista, Presidenta del WOC de la ISP y Sandra Vermuyten, Jefe de Campañas de la ISP, están trabajando con un gran grupo de afiliados.

En la Declaración de la OIT sobre la Justicia Social para una Globalización Equitativa (Declaración de 2008), la OIT establece cuatro objetivos estratégicos igualmente importantes: promover el empleo; desarrollar y mejorar la protección social; promover el diálogo social; y el respeto, la promoción y la realización de los principios y derechos fundamentales en el trabajo (FPRW).

El seguimiento de la Declaración prevé un debate recurrente por parte de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) a fin de que la Organización pueda comprender mejor las diversas realidades y necesidades de los Estados Miembros con respecto a cada uno de los objetivos estratégicos.

La discusión recurrente también evalúa los resultados de las actividades de la OIT en relación con el objetivo estratégico de que se trata, con miras a informar la planificación estratégica de la OIT y los debates sobre programas y presupuestos. La primera discusión recurrente sobre los FPRW se llevó a cabo en 2012, tras lo cual el Consejo de Administración adoptó un plan de acción para el período 2012-16.

 

Declaración de apertura hecha por la ISP

En los últimos anos, millones de personas en todo el mundo se han manifestado contra la austeridad, en favor de mejores salarios y condiciones de trabajo como también contra los acuerdos comerciales secretos que están acabando con la democracia y los derechos conquistados con tanto esfuerzo. En un intento por acallar las protestas nacionales contra un modelo económico que beneficia al 1%, se están criminalizando y se están imponiendo gravosas multas a quienes se atreven a luchar.

Durante los últimos 20 años la parte de los salarios en los ingresos totales ha disminuido en el 70% de los países, a pesar del incremento en el nivel de empleo mundial. La parte de empleos seguros y bien remunerados se reduce cada día e incluso el empleo en el sector público, que solía ser estable y bien protegido, cuenta ya con más del 50% de funcionarios y funcionarias en puestos precarios. La mayoría de estos puestos menos protegidos y con peor remuneración están ocupados por mujeres. En lugar de crear empleos decentes con salarios dignos, el modelo económico actual persigue la explotación total con salarios mínimos, contratos de cero horas y jóvenes que trabajan gratis durante meses. En muchos países la situación de los trabajadores y trabajadoras es aún más desesperada sin acceso formal al empleo, ni inversión en servicios públicos y creciente inseguridad.

Los objectivos de desarrollo de 2015 se tienen que basar en la igualdad y en los derechos humanos en lugar de promover la privatización y la comercialización desenfrenada de todos los bienes públicos. Un futuro sostenible se construye sobre la democracia y el trabajo decente, no sobre el interés de unos pocos. En lugar de optar por las APP, los gobiernos deberían asegurarse de que los fondos públicos están disponibles para prestar servicios públicos universales de calidad.

La ISP reclama la transformación real del mundo de trabajo y de las relaciones de género, la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor y la revalorización del trabajo de las mujeres. Necesitamos un cambio político, social y cultural basado en políticas favorables a las mujeres y a los trabajadores y los sindicatos tienen un papel clave que desempeñar en este proceso. Se debe abordar con carácter urgente la discriminación por razones de género, orientación sexual, generacional y raciales, para evitar que continúen aumentando las desigualdades y la exclusión.

La brecha salarial entre las mujeres y los hombres es una realidad persistente, resultado de la división sexual del trabajo. Afecta a las mujeres de todas las edades, clases, culturas, nacionalidades e identidad sexual, que de manera temporal o permanente desempeñan unos roles infravalorados por la sociedad.

Llamamos a la implementación de los derechos fundamentales para todos y todas – y el liderazgo de la OIT y la promoción del modelo del dialogo social en la realización de los objectivos del desarrollo sostenible. Sin un compromiso total a los derechos fundamentales no podremos realizar la agenda 2030.

Muchas gracias

Juneia Batista, Presidenta del WOC de la ISP

 

Ver también: Documentos y informes presentados a la Conferencia para esta Comisión

 

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