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Costa Rica: el sistema público de asistencia sanitaria está en peligro

30 Marzo 2017
Trabajadores del BUSSCO manifestándose en abril de 2016
Desde la década de 1990, las políticas neoliberales se han cobrado víctimas en el sector de los servicios públicos administrados por el estado costarricense. El auge de la globalización neoliberal, que se está expandiendo con el libre comercio, ha involucrado a las grandes empresas que buscan de manera agresiva nuevas fuentes de beneficios. Esta es la razón que se esconde detrás de las oleadas de privatización de los servicios públicos como el agua, la educación, la salud y otros.

El ataque sistemático contra la salud en Costa Rica se centra en: los intentos de socavar el poder de los trabajadores de la salud; reducir la calidad de los servicios de salud pública como medida para reducir los gastos, legitimar la opinión cuestionable de que lo privado es mejor y promover la externalización de servicios a proveedores privados.

Los sindicatos han sido capaces de contrarrestar algunas de estas medidas mediante la sindicalización y la movilización. Hace tres años, fundamos el BUSSCO, Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense, a partir del cual hemos desarrollado una serie de campañas para contrarrestar las políticas dirigidas contra los servicios públicos y los trabajadores que los prestan.

Hemos realizado campañas masivas en la radio, la televisión e internet. Hemos organizado varias jornadas de protesta. La mayor de ellas tuvo lugar en abril de 2016, cuando una oleada de decenas de miles de empleados públicos se manifestó durante dos días en toda Costa Rica. También hemos colgado una serie de carteles que identifican a aquellos que están atacando a la clase trabajadora y a las instituciones de servicios públicos.

Los carteles fueron diseñados para tener un impacto sobre los políticos que atacan a los trabajadores, pero también para dar a conocer la privatización de las instituciones públicas del estado costarricense. El impacto es enorme y enfrenta directamente a la clase política en el poder.

En las instituciones de seguridad social de Costa Rica se mantienen las políticas internas, que no contratan a los trabajadores de la salud sumamente necesarios y reducen los programas de atención sanitaria, lo que provoca una situación caótica en algunos de los principales procesos de prestación de servicios. La salud no es una excepción y ha sufrido un declive gradual durante más de dos décadas. Pero por la fuerte oposición de los sindicatos, el sistema de salud sería totalmente privatizado.

Viajamos a las regiones, en donde organizamos reuniones para establecer el BUSSCO en el ámbito regional, y también ejercemos un cabildeo constante en el congreso, afirmando que no estamos de acuerdo con las nuevas leyes contra el empleo público cuya finalidad es “reducir la mano de obra y preparar el camino para una eventual privatización”.

El proceso ha sido muy duro, hemos paralizado parcialmente las iniciativas con fines lucrativos que causan una pérdida del valor de los salarios de los empleados públicos, y nuestra campaña en defensa de los servicios públicos es constante. Establecer el lema de que La salud es un derecho humano para todos forma parte de ese proceso continuo.

Nuestra campaña resume los esfuerzos por obtener información social. “La salud como derecho humano” es fundamental para la creación de sistema social mejor, más justo y más inclusivo.

Este artículo es un extracto del boletín “Derecho a la Salud – número 01/2017”. Suscríbase al boletín informativo el “Derecho a la Salud”.

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