We are building a better web presence. Visit our beta website to take part in a better experience which will replace the current site soon!

4.a Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos celebrada en Bangladesh

23 Enero 2019
En la semana del 15 al 19 de noviembre de 2018, más de un millar de delegados y delegadas, entre ellos activistas locales de la salud, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, varias ONG y responsables políticos de todo el mundo, incluida una delegación de la Internacional de Servicios Públicos, se reunieron en Savar, Dhaka, Bangladesh con ocasión de la 4.a Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos (PHA4).

Convocada para el año que marca el 40 aniversario de la Declaración de Alma-Ata, la 4.aAsamblea Mundial de la Salud de los Pueblos brindó un espacio único para examinar la salud mundial, compartir experiencias, el aprendizaje mutuo y definir estrategias conjuntas para acciones futuras encaminadas a lograr la salud para todos. La Declaración de Alma-Ata para el mundo actual fue críticamente debatida en varias reuniones.

Teniendo en cuenta experiencias compartidas y la realidad de diferentes regiones del mundo, haciendo un análisis comparativo de la atención primaria de salud integral y de otras iniciativas mundiales como los ODS 3 y 5 encaminados a resolver las necesidades de salud del mundo, y a tenor de las estadísticas disponibles, la Asamblea reconoció los progresos realizados en las cuatro últimas décadas en la consecución de la salud para todos.

Sin embargo, la PHA4 señaló con preocupación la lentitud a la que se estaba avanzando a expensas de millones que mueren de afecciones evitables, especialmente en países con rentas media y baja, mientras los responsables políticos diseñan seguros médicos selectivos de inspiración neoliberal que acentúan la desigualdad y no cumplen con el principio de atención primaria de salud, la disponibilidad de atención de salud de calidad accesible y asequible para todos.

Bien al contrario, se apuntó que la atención de salud es cada vez más cara e inaccesible a medida que su prestación se privatiza en lugar de ser un servicio público. La amenaza que pesa sobre el Obamacare de EE. UU. es un ejemplo de libro. La deliberada insuficiente financiación para los sistemas públicos de salud en los países con rentas media y baja se ha convertido en la norma simplemente para que esos sistemas ya no sean operativos y se justifique así su privatización.

Examinando las estadísticas, los participantes señalaron la fractura entre ricos y pobres y hasta qué punto la riqueza era directamente proporcional a la salud. Por ejemplo, en todo el mundo, la tasa de mortalidad de los menores de cinco años se redujo en un 47 %, pasando de 78 muertes por cada 1.000 nacidos vivos a 41 muertes por cada 1.000 nacidos vivos en el periodo que va de 2000 a 2016. 

Aun así, 5,6 millones menores de cinco años murieron en 2016 como se documentaba en la Global Strategy for Women`s Children`s and Adolescents` Health (2016-2030) (Estrategia mundial para la salud de las mujeres, los niños y los adolescentes). Lamentablemente, según los datos del Observatorio Mundial de la Salud, un 46 % (2,6 millones) de esas muertes fueron de neonatos (ocurridas en los 28 primeros días de vida, es decir, ¡7.000 recién nacidos muertos cada día en su primera semana de vida!)  Las estadísticas indican que los niños de las comunidades pobres son más vulnerables. Y lo que es peor, 60 países no alcanzarán el objetivo de los ODS de mortalidad neonatal de 2030, si nada cambia en la situación actual.

En la misma línea, la mortalidad maternal se ha reducido en un 37 % de 2000 a 2015. Sin embargo, solo en 2015 se registraron unas 303,000 muertes maternales en todo el mundo. Por desgracia, la mayoría de estas muertes se debieron a afecciones evitables. También se registró que la mortalidad maternal es la mayor causa de muerte en adolescentes de entre 15 y 19 años.

Es especialmente alarmante constatar que entre tanto avance realizado hasta ahora, en los países desarrollados, solo la mitad de las mujeres han recibido la atención de salud que necesitan, y que las necesidades de planificación familiar se incrementan en dos dígitos con el aumento de la población, mientras que 225 millones de mujeres que necesitan la planificación familiar aún no han accedido a ella.

Todo lo anterior pone de manifiesto que algo está realmente mal en la manera de abordar el tema de la salud en el mundo actual. Aunque es todavía más preocupante que los investigadores creen que si seguimos con la situación actual, ¡nos llevará 250 años conseguir la salud para todos!

El mundo no puede esperar tanto para poner fin a la muerte evitable de mujeres y niños en sus cientos de miles y millones anualmente, sobre todo cuando ya tenemos un modelo de prestación de atención de salud que empezó hace cuarenta años. Los delegados y delegadas de la Asamblea argumentaron que si la salud es, de hecho, un derecho humano básico, habría que reencauzar la Declaración de Alma-Ata, que la hace disponible, accesible, asequible y de calidad para todos.

La cordial interacción de cinco días de los miembros de la comunidad mundial fue educativa, objetiva, una invitación a la reflexión y demostró unidad en la defensa de la salud para todos.  La Asamblea hace un llamamiento al regreso de la atención primaria de salud integral tal como se estipula en la Declaración de Alma-Ata, el fin de la privatización de los servicios de salud, más presupuesto para apoyar la atención de salud por parte de los gobiernos, donantes y otros socios, así como el establecimiento de mecanismos de rendición de cuentas en los sistemas de salud.

El Movimiento para la Salud de los Pueblos y sus aliados, entre ellos la ISP, reafirmaron su compromiso con la causa de una defensa más contundente de la salud para todos en los años venideros y se han marcado el objetivo de ampliar las redes de campañas en favor de la salud basada en los derechos humanos a más particulares, grupos y países.

Ver también